Akiko Yosano: una poeta japonesa feminista

Poeta Akiko Yosano


Akiko Yosano es una de las poetas más influyentes de Japón. Sus apasionados versos nos hablan de su experiencia como mujer y su postura ante el mundo.

Por: Ilse Juárez

La literatura japonesa está llena de personajes míticos como Haruki Murakami y Banana Yoshimoto, su fama es tal que han llegado a tener sus libros entre los más vendidos en las librerías. Sin embargo, la poesía japonesa aún no ha tenido una gran difusión en occidente más allá de los haikus

Es por ello que hoy te traemos un poco del trabajo de Akiko Yosano, una de las más grandes poetas japonesas, que cambió el mundo con sus hermosos versos.

 

La vida de Akiko Yosano

 

En apariencia la vida de Akiko Yosano pareciera ser la historia de una típica familia japonesa adinerada, sin embargo cuando observamos el contexto en el que la artista creció, vemos como su personalidad y disciplina la hizo tomar un camino un tanto diferente al esperado de la primogénita de una familia japonesa.

Nació en 1978, cerca de Osaka durante la era Meiji, período que se caracterizó por su modernización y su apertura a occidente. Al venir de una familia adinerada tuvo el privilegio de tener acceso a la literatura y escritura, mientras se dedicaba a atender el negocio de comida familiar. 

Su educación le permitió acercarse a textos sintoistas y budistas, ayudándole a crear una fina estética en su escritura. Desde una joven edad se suscribió a la revista de poesía Myōjō de la cual posteriormente sería editora.

Su entusiasmo por la escritura la llevó a escribir un sinnúmero de versos que compartió en distintas revistas y diversas publicaciones.

A los veinte años, gracias a Tekkan Yosano, quien después se convertiría en su esposo, comenzó a escribir tankas, un tipo de poesía japonesa que se compone de cinco versos con la estructura de 5-7-5-7-7 sílabas. En 1901 publicó su primer libro: Midaregami (cabellos revueltos).

 

Una poeta feminista

 

“Con veinte años de edad, orgullosa de su cabello flotando debajo del peine, ella es naturalmente hermosa en la primavera de su vida.”

Estos sencillos versos tendrían un enorme impacto en la sociedad japonesa, mostrándonos en unas cuantas palabras la postura y carácter de la artista. 

Si bien hoy en día nos pueden parecer unos versos inocentes que retratan la belleza de una hermosa mujer, en el Japón de de ese entonces causó mucho revuelo entre algunos lectores, ya que  retrata a la mujer como todo lo contrario a lo que la sociedad esperaba de la modesta y sumisa esposa, nos habla de una mujer orgullosa, consciente de su belleza y libre.

El hablar de su cuerpo y experiencia como mujer y madre, también fue un tema recurrente en sus poemas. Mostró una nueva perspectiva y forma de hablar del cuerpo femenino, más allá de la cosificación de este. Ejemplo de ello es este fragmento de su colección de tankas Midaregami.

El agua pura de mis pechos

se derrama

y se vuelve barro.

Tú eres hijo del pecado.

Yo soy hija del pecado.”

Akiko falleció en 1942 a causa de una apoplejía, sin embargo debido al complicado contexto que se vivía no recibió el reconocimiento que merecía en ese entonces.

La poesía fue un arma muy poderosa para Akiko Yosano, le permitió alzar la voz sobre temas que le preocupaban como la libertad femenina y su cuerpo, sin dejar de lado la belleza de su escritura. 

Akiko le abrió los ojos al mundo acerca de una nueva forma de escritura, demostró que las mujeres no solo son la madre abnegada, sino que son libres, críticas y sensibles. 

 

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