Corea del Sur y su recuperación economica ante COVID-19



Ante el COVID-19 las naciones en todo el mundo están tomando medidas que permitan seguir impulsando su economía, y Corea del Sur, no es la excepción. A casi tres meses que dicha enfermedas se declarara como pandemia , esta se convirtió una de las mayores amenazas sanitarias y económicas que ha enfrentado la humanidad.

 

Por Fernanda Gutiérrez

 

El eficiente trabajo realizado por Corea del Sur ante el COVID-19 es continuamente elogiado por la comunidad internacional. Ahora, como parte de las consecuencias de la propagación del virus, nos encontramos ante una inminente recesión económica. Una recesión de alcances globales y sin precedentes que tomó a muchos países desprevenidos.

No obstante, el gigante asiático es punta de lanza en encontrar soluciones aun en medio de una pandemia. ¿Pero qué medidas está tomando el gobierno surcoreano para rescatar su economía?

 

La receta del éxito de Corea del Sur en medio de una pandemia 

 

Aunque las consecuencias del COVID-19 son únicas en su clase, el gobierno surcoreano enfrentó una amenaza similar ante el MERS-CoV en el 2015.

Una crisis de salud que les permitió aprender de sus errores. Asimismo pudieron desarrollar medidas públicas eficientes, las cuales, en esta ocasión, están impidiendo que la economía del país se derrumbe.

La rápida detección, la contención mediante rastreo, y el apoyo de los ciudadanos, son las acciones, que según declaraciones recogidas, por el diario New York Times, categorizaron a la República de Corea como un ejemplo mundial a seguir.

«Corea del Sur está demostrando que COVID-19 puede ser vencido con una salud pública inteligente y agresiva», comentó Scott Gottlieb.

Gottlieb es un excomisionado de la institución gubernamental de salud pública más importante de Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA). 

Sin embargo, a pesar de sus increíbles esfuerzos, el país soberano de Asia Oriental sigue enfrentando los obstáculos de una recesión sin precedentes.

“La economía global está cayendo en una severa recesión. Nuestra economía, que depende en gran medida de los mercados extranjeros, también está sufriendo un impacto similar al de un tsunami.”  mencionó el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, en la reunión del consejo económico de emergencia que se llevó a cabo hace casi un mes.

«Nos convertiremos en un gobierno que no se ve sacudido en medio de la crisis y que se prepara activamente para un nuevo salto adelante», recalcó el presidente Moon.

 

La respuesta económica del gobierno surcoreano 

 

Para enfrentar esta situación inédita, Corea del Sur desarrolló estímulos para mantener su economía a flote.

La última medida del gobierno surcoreano se estableció a finales del mes de abril. Esto ocurrio durante la quinta reunión del consejo económico de emergencia. La estrategia principal se centró en proteger el mercado laboral, después de que el país sufrió la mayor pérdida de empleos en más de una década, tras el duro golpe que ha dejado el COVID-19 a su paso.

El Presidente Moon Jae-in anunció un apoyo económico equivalente a 32 millones de dólares que evitará que las industrias más importantes de Corea del Sur colapsen.

“En primer lugar, se recaudará urgentemente un fondo clave de estabilización por un valor de 40 trillones de wones, que permitirá superar la crisis y proteger el empleo. Nuestras industrias clave tienen una gran influencia en la economía y el empleo se encuentran en un peligro tremendo”, Moon Jae-In.

De acuerdo al Ministro de Finanzas Hong Nam-ki, este último paquete de ayuda económica representa el 40% del presupuesto gubernamental.

Según Hong, es una inversión arriesgada, pero se espera que ayude a más de 2 millones de trabajadores.

Asimismo, el ministro Nam-ki comentó que ya se está planeando un tercer presupuesto suplementario que será anunciado a principios de junio.

 

La nueva economía post-pandemia

 

De acuerdo al Korea Times, las empresas más importantes de Corea del Sur, como Samsung, Kia, SK, LG, Hyundai y POSCO, entre otras, están colaborando con el gobierno surcoreano para enfrentar las adversidades que representará vivir en una economía post-pandemia.

Samsung Group, bajo el liderazgo del vicepresidente Lee Jae-yong, donó 30 billones de wones para ayudar a combatir la pandemia. Asimismo inauguró el Instituto de Capacitación Samsung para tratar a pacientes confirmados de coronavirus.

Además, recaudaron 1.6 trillones de wones.  Dicho dinero se destinó a la compra de suministros para las víctimas y el personal médico en todo el país.

Mientras tanto, Hyundai y Kia Motors Group donaron 5 billones de wones en fondos de recuperación de COVID-19.

Por su parte, el tercer conglomerado más importante de Corea del Sur, SK Group,  donó 5 billones de wones y 400 millones de wones en suministros para ayudar a prevenir la propagación del virus.

Desde enero, LG ha proporcionado 3 mil 100 purificadores de aire y altavoces de Inteligencia Artificial. Estos de facilitaron a instalaciones de bienestar infantil de forma gratuita. Además proporcionaron más de 10 mil purificadores de aire a 433 escuelas de todo el país.

Los filtros y el mantenimiento de los productos se proporcionarán durante tres años. Esto representa un apoyo estimado en 22 billones de wones.

POSCO, el principal productor de acero del país, ha recibido voluntariamente el 1% de los salarios de los empleados de la compañía  como donaciones a través de la Fundación POSCO 1% de nanum.

De igual manera, 27 afiliados del grupo y 88 empresas asociadas se sumaron a este esfuerzo para ayudar a los  más necesitados. La fundación recauda aproximadamente 10 billones de wones anuales.

 

¿El modelo coreano es transferible?

 

Las estrategias que han garantizado el éxito de Corea  ante el COVID-19 no son costosos ni complejos. De hecho, los expertos aseguran que son otros los aspectos que la mayoría de los países podrían considerar como obstáculos.

Estos no están directamente relacionados con la riqueza o la tecnología. Por dicho motivo no están seguros de que sus lecciones puedan funcionar en el extranjero.

El primer obstáculo que muchos gobiernos podrían enfrentar es la voluntad política. Debido a que muchos países aún son incapaces de imponer medidas extremas ante las crisis.

Otra barrera es la voluntad pública. La confianza social es mayor en Corea del Sur, que en muchas otras naciones soberanas. Particularmente en las democracias occidentales acosadas por la polarización y la reacción populista.

Pero el tiempo plantea el mayor desafío. “Puede que sea demasiado tarde para que los países que están profundamente inmersos en epidemias controlen los brotes tan rápido o eficientemente como lo ha hecho Corea del Sur”. Dijo al New York Times  el Dr. Ki Mo-ran, epidemiólogo y asesor del gobierno surcoreano

Es evidente que las consecuencias ocasionadas por el COVID-19 desataron la urgencia de la comunidad internacional de recurrir a aquellos países  como Corea del Sur, que no sólo lograron contener el coronavirus, sino que también desarrollaron soluciones a los problemas económicos a los que fueron inevitablemente arrastrados. 

Después de la epidemia del MERS-CoV, Corea del Sur demostró que las lecciones pueden ser aprendidas. La rapidez de las autoridades tras confirmar a su primer paciente de COVID-19 a finales de enero, le enseña al resto del mundo que cualquier gobierno puede anticiparse y ser eficiente cuando se tiene la voluntad política, el apoyo de la ciudadanía y una estrategia transparente y clara.



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