La historia detrás de la popularidad del pollo frito coreano



El pollo frito coreano es una de esas comidas que todos morimos por probar alguna vez. Vemos con bastante frecuencia este platillo de la gastronomía coreana en televisión, dramas e incluso hasta en redes sociales. ¿Cuál es el secreto de su popularidad?

De acuerdo con el medio digital 10 Magazine, en el 2016 una de cada cuatro franquicias eran restaurantes de pollo y para el 2017, cerca de ocho restaurantes cerraban mientras que otros 11 abrían.

El mercado de pollo frito en Corea se ha vuelto tan competitivo en la actualidad que los dueños de restaurantes están siempre en la búsqueda de nuevas recetas. También renuevan sus instalaciones constantemente, esto con la finalidad de atraer a más público para mantenerse a la vanguardia.

El pollo frito para los coreanos no es un simple antojo nocturno, sino que también ha estado presente en la vida de la sociedad por algunos años e incluso ayudó en cierta manera al desarrollo económico del país tras la guerra de las dos Coreas (1950-1953). 

 

El pollo en la época post-guerra

 

El pollo frito en Corea vio la luz por primera vez a finales de 1950. Cuando las tropas norteamericanas que residían en Corea, comenzaron a celebrar día de Acción de Gracias con pollo en vez de pavo, al mismo tiempo que lo compartían con las tropas coreanas.

Poco a poco los coreanos empezaron a interesarse por el pollo e incluso algunos lo llegaron a describir como “un sabor proveniente del cielo”.

«Pensé que el pollo frito era realmente sabroso y crujiente, así que no quería que bajara de mi garganta». Fuente 2TV 아침

Corea pasó por un momento muy difícil tras la guerra. No sólo habían perdido parte del territorio, sino que también la economía del país atravesaba una gran crisis.

En aquel tiempo las personas tenían muchas dificultades para poder alimentarse y alimentar a sus familias. El ingreso familiar promedio era bajo y el costo de la comida era elevado.

 

Comienzos y desarrollo del legado culinario

 

Para los años sesenta, la llegada de los primeros hornos asadores significaron un punto de partida para esta fuente de proteína dentro de la cultura coreana. Fue así como en 1960 se inauguró el primer restaurante de pollo asado en Corea, y se ubicaba en Myeongdong Yeongyang Center

A pesar de no ser tan barato como algunos coreanos pensaban, el pollo asado comenzó a ganarse una buena reputación entre las personas. Algo peculiar es que, durante esa época, el pollo aún no se consideraba una comida como tal, sino que era más bien un “antojo de lujo”.

Para 1970, el ingreso familiar comenzó a aumentar de a poco gracias al crecimiento económico del país. Y tras la aparición de los aceites de cocina para el uso doméstico, la venta de pollos incrementó.

En 1977 surgió Lim’s Chicken, la primer franquicia de pollo frito en Corea. Dos años después, Lotteria comenzó a vender porciones individuales de pollo y fue así como el pollo se convirtió en un alimento cotidiano para los coreanos.

Para principios de 1980 el pollo frito se conviritó en el estilo favorito para los coreanos, desbancando así al pollo asado. En 1984 abrió la primer franquicia de KFC (Kentucky Fried Chicken) causando gran revuelo entre los coreanos por el empanizado característico de la marca. 

En 1985 abrió sus puertas Kyesung Tongdak, una cadena coreana de pollo estilo mexicano, seguido de Pelicana Chicken en 1986. Después abrió Cheogatjib Yangnyeom Chicken en 1988 y Mexicana en 1989. Todos siguen abiertos en la actualidad.

 

Un estilo para cada persona

 

Corea podría ser considerado como el reino del pollo frito pues existe una amplia variedad de estilos y sabores de los cuales podemos escoger. A continuación te compartimos algunas de las variedades más comunes.

Yangnyeom es el estilo de pollo frito coreano más popular. Su característica especial es su textura crujiente ya que se fríe dos veces. Además la salsa que lo cubre tiene toques dulces pero picantes al mismo tiempo. 

Otro estilo muy delicioso es el Ganjang, pollo frito bañado en salsa de soya. Para los amantes del picante existe el Maekomhan o el Booldal. El estilo Padak, es pollo frito con cebollín rallado y bañado en salsa de soya dulce. 

Y para los amantes de lo clásico siempre existe el tradicional pollo frito, el cual es igualmente delicioso a los otros estilos. 

El pollo frito coreano ha rebasado sus propias expectativas y todo parece indicar que está aquí para quedarse por un largo tiempo. Franquicias como Kyochon y Bonchon han logrado ir más allá de Corea. Incluso establecieron sus propias sucursales en países como China, Estados Unidos, Filipinas y Cambodia. 

El negocio del pollo frito podrá ser extremadamente competitivo, pero sin lugar a dudas se ha ganado un lugar muy especial en el corazón de los coreanos y de esto, ya no hay vuelta atrás. 

¿Tú ya lo has probado? Si no es así, Cuál tipo de pollo te gustaría probar?





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Egresada de la Lic. en Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Vizcaya de las Américas. Conocí Corea a través de su música y a raíz de eso comencé a interesarme por dicho país y su cultura y fue así como terminé enamorándome de Corea.