Las heridas históricas entre Japón y Corea del Sur



Las tensiones políticas y comerciales entre Japón y Corea del Sur se vinculan a un pasado con heridas históricas de más de 100 años de antigüedad. 

 

Por Fernanda Gutiérrez

 

Los gigantes tecnológicos de la región tienen una relación complicada, con un sinfín de altibajos que datan desde el siglo VII. Sin embargo, aquí te explicaremos de manera concisa el origen y estatus de esta compleja relación bilateral.

 

La colonización japonesa

 

Las tensiones entre dos de las economías más fuertes de la región asiática se remontan a la época de la colonización japonesa, que duró de 1910 hasta 1945

Después de anexar la península coreana a su territorio, para la década de 1930, Japón se enfocó en desarrollar una economía militar ante el inminente panorama de guerra que se estaba desarrollando. 

Este proyecto transformó la economía japonesa, así como la de sus colonias y obligó a los coreanos a trabajos forzados  así como también a participar activamente en la Segunda Guerra Mundial.

Asimismo, se cree que se enviaron más de 200 mil mujeres, en su mayoría coreanas, por toda Asia como esclavas sexuales. Fueron conocidas bajo el término de “mujeres de confort”, las hacían trabajar en burdeles y atender a los soldados.

Finalmente, al terminar la guerra en 1945 se estableció un nuevo orden geopolítico; no obstante, tendrían que pasar 20 años para que el gobierno japonés reconociera lo que había hecho durante la colonización e intentara reparar relaciones con sus vecinos surcoreanos.

Películas coreanas ambientadas en la ocupación japonesa

 

Los intentos de reconciliación

 

En 1965 se intentó restablecer las relaciones diplomáticas mediante un tratado de normalización. Este consistió en una compensación económica de $800 millones de dólares. Sin embargo, ese dinero nunca llegó a manos de las víctimas; terminó en manos del entonces dictador surcoreano Park Chung-hee

De acuerdo al portal de noticias Infobae, en 2005 se desclasificaron varios documentos. A través de estos se comprobó que Japón sí había otorgado las compensaciones al gobierno surcoreano. 

Sin embargo,  este nunca se las entregó a las víctimas. Por el contrario, se cree que este dinero se utilizó por Corea del Sur en la financiación de proyectos de infraestructura. Esto dejó a los surcoreanos con un mal sabor de boca.

«Por lo tanto, la postura de Japón es que el gobierno coreano debe hacerse cargo de compensar individualmente a los damnificados mientras que Corea no toma una medida conciliatoria con su vecino dejando que las organizaciones de la sociedad civil que exigen compensaciones actúen de acuerdo a sus intereses». Comentó María del Pilar Álvarez Infobae (investigadora y profesora de historia política del Este de Asia en Universidad Torcuato Di Tella y la Universidad del Salvador).

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En 1993, resurgió el tema sobre la esclavitud sexual durante la colonización. Juatamente cuando Yohei Kono, el entonces Secretario en Jefe del gabinete de Japón, emitió un comunicado donde el gobierno japonés admitía que las mujeres coreanas habían sido coaccionadas. Esta declaración condujo a que se pagara una compensación, así como cartas de disculpa a las sobrevivientes. 

A pesar de que varios líderes japoneses han ofrecido disculpas menos formales y las compensaciones del tratado de normalización de 1965, los surcoreanos siguen reacios a aceptar las disculpas. Ellos exigen una mayor compensación así como responsabilidad legal hacia las víctimas.

En 2015, el primer ministro, Shinzo Abe, se disculpó sobre el aún vigente tema de las mujeres de confort. De acuerdo al portal de noticias británico, BBC, pagó $9.5 millones de dólares, cantidad acordada con Corea del Sur, para apoyar a las sobrevivientes.

 

«Japón y Corea del Sur están entrando en una nueva era», dijo el primer ministro japonés Shinzo Abe a los periodistas en ese momento. «No debemos arrastrar este problema a la próxima generación».

De hecho, gracias a este nuevo acuerdo, ambas naciones asiáticas, pactaron intercambiar  información de inteligencia sobre Corea del Norte. Sin embargo, los activistas surcoreanos no aceptaron estas condiciones y las disputas siguen vigentes. 

 

Las políticas de Corea del Sur

 

A diferencia de su predecesora, Park Geun-hye, el actual y doceavo presidente de Corea del Sur, Moon Jae-In consideró justo revisar estos acuerdos.

De hecho, parte de su plataforma política estuvo orientada a la regeneración política. Esto quiere decir que se enfocó a revisar acuerdos y políticas de los gobernantes previos a él.

No obstante, la llegada de Moon Jae-In al poder ha generado en múltiples ocasiones, varias tensiones con Japón debido a desacuerdos en cómo se manejaron las políticas de conciliación japonesa en su momento.

La investigadora experta, María Pilar de Álvarez, explica que Moon es un gobernante de corte progresista y con un enfoque político orientado a la defensa de los derechos humanos. Lo que provoca descontentos entre los sectores más conservadores de Japón.

Corea del Sur y Japón: la disputa comercial

 

La guerra comercial

 

Aunque ambas potencias comparten las mismas preocupaciones en términos de seguridad y los mismos aliados e intereses comerciales,  los problemas históricos y territoriales del pasado parecen seguir encontrando razones para salir a la luz.

En octubre de 2018, se desencadenó una de las primeras guerras comerciales entre ambos gigantes asiáticos. El Tribunal Supremo de Corea del Sur abrió las puertas legales a los surcoreanos que quisieran establecer demandas de indemnización a empresas japonesas, por las heridas históricas.

Cabe destacar que dichas medidas no fueron aceptadas por el gobierno nipón. Por lo que empresas japonesas, como Mitusbishi, establecidas en Corea del Sur, se rehusaron abiertamente a acatar estas nuevas reformas. Lo que provocó un descontento social y un boicot comercial por parte de los surcoreanos.

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Estas tensiones diplomáticas alcanzaron su punto máximo hace un año. De acuerdo al diario español EL PAÍS, como contramedida, el gobierno japonés dio un golpe duro a la economía surcoreana.

En julio del año pasado, excluyeron a Corea del Sur de la lista de socios comerciales preferentes, alegaron razones de seguridad nacional y restringieron el acceso de tres agentes químicos utilizados en la producción de chips de memoria. 

 

Esto fue un golpe muy significativo a la producción surcoreana de alta gama tecnológica. Pues la cuarta potencia de Asia, produce el 60% mundial de estos semiconductores, que además, representan su principal exportación.

En ese momento, el Secretario en Jefe del gabinete principal de Japón, Yoshihide Suga, comentó en conferencia de prensa. “La tensión entre Corea del Sur y Japón ha llegado a su pico en más de 50 años. «Las relaciones Japón-Corea del Sur están ahora en un estado muy severo».

Corea del Sur decidió responder  al gobierno nipón con amenazas de poner fin al acuerdo para compartir inteligencia. Sin embargo, no pasó a mayores, y en noviembre del año pasado el gobierno coreano se retractó. 

Estos desafortunados sinsabores, han provocado críticas por parte del gobierno estadounidense, con quien ambos países asiáticos comparten alianzas económicas y de seguridad. 

Lo que empieza a traducirse no sólo en el entorpecimiento del desarrollo económico en la región asiática, sino que también empieza a afectar las relaciones diplomáticas y económicas globales.

 

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El deterioro de las relaciones entre Japón y Corea del Sur, dos de las potencias más importantes del mundo, parece ser que seguirá siendo un tema requerirá de mayor cooperación y diálogo de ambas partes. 

Esta cooperación internacional será fundamental para la recuperación económica post-pandemia, así como para el fortalecimiento de la seguridad ante el inestable vecino que es Corea del Norte.



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