Midnight Diner: Historias que atrapan el paladar y el corazón



Midnight Diner es una invitación para explorar el mundo de los J-dramas, que tiene mucho que ofrecer más allá de los clichés románticos.

En la actualidad, las series asiáticas inundan las principales plataformas de streaming. Y no es una sorpresa, pues es casi imposible resistirse a su estilo único y encantador.

Japón cuenta con grandes éxitos dentro del mundo del entretenimiento asiático. Sin embargo, los J-dramas clásicos suelen eclipsar otras series con propuestas más maduras y complejas.

Este es el caso de Midnight Diner: Tokyo Stories (2016), una producción de Netflix con historias que conquistarán tu paladar y  corazón.   

¿De qué va Midnight Diner?

Midnight Diner retrata las historias de los clientes de un misterioso izakaya (bar-restaurante tradicional japonés). Cada cliente mantiene una relación especial con un platillo, que los hace revivir viejos recuerdos o descubrir nuevas experiencias.

Este izakaya, ubicado en las entrañas del bullicioso barrio de Shinjuku en Tokio,  abre sus puertas durante la medianoche. Un horario que saca a relucir los lados ocultos de la capital japonesa.  

El restaurante no tiene un menú definido. Pues Máster, el dueño y chef del izakaya, sigue su política de trabajo: cocinar cualquier platillo que el cliente pida, siempre y cuando cuente con los ingredientes necesarios.

Midnight Diner: Tokyo Stories se basa en el manga Shinya Shokudo de Yaro Abe. Esta serie cuenta con tres temporadas previas a las dos producciones de Netflix. Cabe destacar que esas temporadas corrieron por cuenta de televisoras japonesas.

Esta serie también tiene dos películas y remakes. Estos últimos no gozaron de la popularidad de la serie original.      

El cliente tiene la palabra

Máster (Kaoru Kobayashi) es, sin duda, un personaje clave en la serie. No sólo es el dueño y chef del restaurante, sino también el consejero de sus clientes. Escucha atentamente y se preocupa por la vida de cada uno de ellos.

La identidad de Máster es desconocida pero eso no impide que su personaje tenga una fuerte presencia y encanto. Pues es casi imposible no sentirse atraído y curioso por su vida y sus propias historias.

Aunque esta aparente falta de profundidad en la vida de Máster pueda resultar desalentadora, en realidad, es un elemento que refleja la singularidad de la serie: la hospitalidad.

Esta hospitalidad no sólo se muestra en la preocupación y cariño de Máster por sus clientes, que puede abarcar tanto el hecho de escuchar sus historias, hasta la posibilidad de preparar cualquier platillo que deseen. Sino también en la forma en que Máster cede su rol protagónico a sus clientes, ya que les proporciona un espacio para alzar la voz y contar sus preocupaciones. Al final no se trata de él, sino de los otros, sus clientes.

Un vistazo al lado oculto de Tokio

La intro de este J-drama mezcla fragmentos de las calles de Tokio con una melodía suave y nostálgica: una combinación perfecta para dar inicio a la serie. 

Esta intro es una invitación para explorar los rincones de Tokio, una ciudad llena de contrastes y cuyas calles guardan secretos en espera de ser descubiertos. Entre esos rincones se encuentra el restaurante de Máster, un escondite para aquellos que buscan huir del ajetreo de Tokio.

Midnight Diner es un punto de encuentro de lo más diverso, pues no sólo ofrece un lugar acogedor e íntimo, sino también un horario especial. La medianoche atrae a cierta clase de comensales, no son los clásicos oficinistas y empresarios, sino un sector de la población que parece no ser la favorita de los programas de televisión.

La serie es un mosaico de personalidades, desde una conductora de taxi, un comediante de Asakusa o un mafioso. Incluso, hay algunos personajes que pertenecen a la comunidad LGBTTTIQ.

En este sentido, los clientes de Midnight Diner personalizan el lado oculto de Tokio. Pues resaltan los contrastes de la gran metrópoli y la complejidad de la sociedad japonesa. Así, la serie es una oportunidad para descubrir Japón más allá de lo superficial.  

Un platillo es más que suficiente para contar una buena historia

La gastronomía es un elemento primordial en Midnight Diner. Cada platillo acompaña una historia que aborda temáticas más serias y realistas desde lo cotidiano.

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Serie che adoro n. 8: Midnight Diner: Tokyo Stories. In un ristorantino di Tokyo che apre a tarda sera si possono incontrare persone di ogni tipo. Le pietanze preparate dal "Master" danno vita a conversazioni che ci fanno entrare nella quotidianità dei clienti che, raccontando storie, discutendo e confessandosi, ci forniranno un'analisi generale del popolo giapponese. Una serie tv leggera che potete trovare su Netflix e che vi consiglio di guardare la notte o in tarda serata. Avvertenza: vi farà venire fame! – – – #midnightdiner #midnightdinertokyostories #tokyostories #tvshow #tvseries #serietv #kaorukobayashi #actor #serietvaddicted #tvshowaddicted #tvseriesaddict #tvshowaddict #japan #japaneseshow #japanlover #japanlovers #food #foodshow #foodlover #foodlovers #netflixshow #netflixitalia #netflix

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Hacer que un evento cotidiano sea lo suficientemente interesante para contar una historia es un trabajo que muy pocos pueden lograr. Midnight Diner hace posible que la comida sea suficiente para contar una historia. Asimismo, logra que sus personajes puedan hablar sobre la vida y sobre sí mismos a través de la comida.

Todo esto hace que la serie sea más real y humana, lo que permite que las distintas historias conecten con los espectadores. Por otra parte,  la gastronomía japonesa también hace posible que el espectador se encariñe con la serie, no sólo por los deliciosos platillos y la oportunidad de conocer la cocina nipona, sino también por el significado que tiene compartir una comida.

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MIDNIGHT DINER (2015, Joji Matsuoka) [Japanese Film Festival 2015 #JFF2015] Screenings Australia-wide Oct-Dec // japanesefilmfestival.net A small diner located at a back alley opens every midnight. Master (Kaoru Kobayashi) only has one item on the menu (the pork special) but more often than not he can whip up whatever meals his patrons are hungry for. The film is structured like a collection of short stories. These special meal requests make up the chapters of the film. From neapolitan spaghetti, grated yam on rice and Japanese curry. Each meal chapter revolves around a character and their story. These characters come and go but there are regulars that come to the diner almost every night. They range from prostitutes, to policemen, to lovers, and businessmen. The amount of personalities and spectrum of emotions this film was able to pack in was admirable. I could have watched more. The film moves at an unhurried pace. The plot is uneventful but no less absorbing. Japan is really good at producing movies about the lives of everyday people (see movies directed by Kore-eda and Takahata). The stories are riveting not for their extraordinariness but for its ordinariness. Its familiarity and universality. You know, or are, these people. Most of the movie is filmed inside the diner and like most spaces in Japan, it is small and intimate. The characters gather around a simple U-shaped counter and it is quite astounding the variety of composition and blocking the filmmakers were able to execute. The simple shots highlight the interactions – spoken or unspoken. These gatherings reminded me of late-night meals I've had with friends and family. Everyone is bleary-eyed but not tired enough to go to bed hungry. Something quick, easy and comforting is prepared and we talk about people, work, school, life, fears and gossip. This quiet, gentle film replicates that experience. You fall asleep with a belly full of good food and a head full of memories.

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Las historias de Midnight Diner podrán resultar un poco cortas para algunos espectadores pero, en realidad, es parte de su encanto. Estas historias no necesariamente deben ser explícitas y muy detalladas para conectar con el público. 

Esos vacíos son parte de la narrativa de la serie y revelan su estilo totalmente japonés. Básicamente: donde no hay nada, hay todo. Es decir, no es que sean historias incompletas sino que muestran mucho más de lo que aparentan.

Por otro lado, la falta de detalle en las historias es una invitación para que el espectador reflexione a partir de su propia realidad. Esto deja de lado la pasividad del público, ya que permite que el espectador interactúe con las historias y los personajes.

La interacción entre el público y la serie llega a su punto más alto en la parte final de cada capítulo. Pues los personajes rompen la cuarta pared y se dirigen al espectador con una afectuosa despedida: おやすみなさい(¡Oyasuminasai!) 

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Midnight Diner: Tokyo Stories es una serie japonesa que hace posible contar historias a través de la comida. 

¿Cuál es el platillo que utilizarías para contar tu historia?

 



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