Midori: La niña de las Camelias, la película maldita

Midori: La niña de las Camelias
Midori: La niña de las Camelias


Midori: La niña de las Camelias es un filme que muestra el horror del maltrato infantil, de una manera inesperada. 

Si eres fan del horror y gore en el anime, seguro, ese camino te llevó a Midori: La niña de las Camelias, un filme difícil de ver por el contenido de la historia, el cual no es recomendado para menores de 18 años, incluso para quienes son mayores es complicado de ver.

Fue catalogado como uno de los peores animes de todos los tiempos, esto por lo perturbador de su trama y lo diferente de la animación, ya que no es a la que comúnmente se está acostumbrado. La película va más allá de lo que es correcto y de lo que uno puede soportar. 

Maldición o mala suerte

La película estaba maldita incluso antes de su estreno, esto debido a la censura que sufrió en Japón. En 1987, el guionista japones Hiroshi Harada inició su propio proyecto al adaptar el manga de Suehiro Maruo, Shojo Tsubaki (Midori: la niña de las camelias), sin embargo, no imaginó que ninguna empresa lo ayudaría debido al contenido explícito de la animación.

Sin apoyo alguno, Harada decidió financiar y animar el mismo la película y en 1992  la producción fue finalizada. Pero no fue hasta 1994 cuando el filme vio la luz para luego ser prohibida en el país al no cumplir con los estandares de censura en las escenas de desnudez femenina, violencia sexual y violencia hacia los animales. 

Por lo que la película no volvió a tocar las pantallas grandes. En 2006, la empresa francesa Ciné Malta obtuvo los derechos de la película y lanzó un DVD en cantidades limitadas con una versión de 48 minutos. Este año la productora de Hiroshi Hada reveló que dicha versión del DVD estaba censurada, pero que también contenía la versión original sin ningún corte. 

¿De qué va Midori: La niña de las Camelias?

La historia navega por la vida de una niña llamada Midori, que es secuestrada por un grupo de fenómenos de circo, esto luego de que su padre la abandonara antes de la muerte de su madre a causa de una enfermedad y fuera devorada por las ratas . Esto cambiaría su vida por completo,esto fue tan sólo el inicio de una espantosa vida.

Una vez que se une al circo los integrantes la maltratan constantemente, además de abusar de ella de todas las maneras posibles. La vida de Midori es sólo un mar de desgracias.

Cuando un enano llamado Masamitsu llega al circo, al instante inician una relación amorosa. Sin dudarlo, Midori se enamora perdidamente de él, ya que era la única persona que la trataba con amabilidad, pero el destino de la pequeña es aún más oscuro.

Masamitsu, el amor equivocado de Midori

Gran parte de la trama principal de Midori: La niña de las Camelias se basa en la relación entre el enano y la pequeña. Una representación clara de pedofilia y codependencia, aunque en un inicio Masamitsu parece ser esa persona que salvara a la protagonista de las desgracias, esto no ocurre. 

Pronto, Masamitsu deja salir su lado posesivo con Midori, más allá de que él fuera un hechicero, la manipulación de una persona sobre otra es aterradora, sobre todo en este caso en el que además de abuso, existe la pedofilia. Si bien, la joven lo acepta y vive con él, como espectador es imposible pasar esas cosas por alto. 

Midori y un bucle de desgracias

Midori no sólo tiene una relación abusiva con Masamitsu, de hecho, él es uno de los personajes que muestra más amabilidad con la protagonista a comparación del resto de los de los trabajadores del circo. 

Desde principio a fin, la película juega con las emociones del espectador, esto se debe a que Midori parece ser perseguida por la mala suerte. La muerte de su madre la obliga a aceptar refugio en el circo, pero el maltrato que recibe de parte de ellos es inaudito.

Varias partes de la historia son crueles, pero el filme es reconocido por el asesinato y consumo de unos pequeños cachorros que cuidaba la joven, cuando uno de los integrantes del circo los descubre; decide matarlos y cocinarlos para luego darselo a todo el equipo. 

Sin embargo, Midori: La niña de las Camelias, es un anime que muestra la desesperanza en su máximo esplendor. Es una historia con contenidos fuertes y que cada que parece existir algo bueno dentro de la trama, esta es opacada al instante por la completa visión pesimista del creador, lo cual resulta contundente para el espectador, y claro difícil de ver o disfrutar.

Midori no tiene su final feliz

Al estar acostumbrados a los finales felices y a que las cosas siempre tienen solución, Midori es una bofetada en el rostros, a lo largo de la trama se teje un poco de emoción y esperanza ante todo lo que le ocurre a esta joven, pero no vas allá. 

Lo que hace única esta película no es todo aquello que perturba, sino lo real que se siente. Midori muestra lo que no queremos ver, de todo eso a lo que el ser humano teme y evita.

¿Te atreverías a ver la película?



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