Sokushinbutsu: las momias budistas japonesas



En el budismo hay cientos de prácticas y medios para alcanzar la iluminación o el estado de budeidad. La principal es la meditación que a veces va acompañada de la recitación de mantras, ejercicios físicos, expresiones artísticas, etc. Sin embargo, una de las prácticas más extremas y peligrosas es el sokushinbutsu  que significa “alcanzar la budeidad en vida”.

 

Por: Ilse Juárez

 

En esta práctica, sokushinbutsu, los monjes por medio de un ascetismo extremo entran en un proceso de momificación mientras están vivos.

El origen del Sokushinbutsu

Se cree que esta práctica fue iniciada por Kūkai, un erudito japonés que se encargó de la propagación del budismo en la isla. Fue fundador del budismo Shingon de tradición esotérica que se enfoca en los mantras y el estudio del Vairochana Buda o Buda universal.

Kūkai, en sus últimos días, se dedicó a meditar y recitar mantras mientras practicaba el ascetismo, es decir la renuncia a todos los placeres terrenales, incluida la ingesta de alimentos; limitándose a consumir solo raíces y agua hasta dejar de alimentarse por completo.

Las prácticas de Kūkai influyeron en muchos monjes budistas que siguieron su camino para alcanzar la budeidad, sin embargo ellos llevarían la práctica a otro nivel.

Los japoneses y su visión de la muerte

 El proceso de automomificación

El proceso del sokushinbutsu requería de un nivel muy alto de devoción y meditación, pues comienza con dejar de comer cereales y solo alimentarse con semillas, resinas, raíces y agua. La dieta iba acompañada de ayunos muy prolongados y de realizar trabajos físicos muy demandantes. Esto con la intención de acabar con las grasas y líquidos del cuerpo para lograr una mejor preservación de este.

Posterior a las dietas, el monje consumía un té procedente del árbol de urushi. Este té es altamente tóxico, por lo que provoca constantes vómitos, ayudando a la deshidratación del cuerpo y una mejor conservación de los órganos, posterior a la muerte.

El siguiente y último paso de la momificación en vida, consistía en que el monje entraba a una caja de madera hecha a su tamaño, acompañado de una vara de bambú hueca que ayudaba a la entrada de oxígeno a la caja, unas cuantas raíces para comer y una campana que tocaba una vez al día para avisar que aún seguía con vida. 

En la caja, meditaba en posición de flor de loto, mientras recitaba mantras hasta morir por inanición.Después de escuchar la última campanada, los monjes esperaban 1000 días más para abrir la caja. 

Si el cuerpo presentaba indicios de putrefacción se enterraba el cuerpo del monje con los debidos honores, y si lograba el sokushinbutsu, su cuerpo se colocaba en alguna parte del templo para su veneración como un buda en vida.

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#Repost @notoriousnarratives • • • • • Above you will see the mummified remains of a Buddhist priest. But this monk was not mummified after death instead he underwent an intense process if self-mummification while alive. In medieval Japan, this tradition developed a process for Sokushinbutsu, which a monk completed over about 3,000 days to ten years. For three years, the priests would eat a special diet consisting only of nuts and seeds, while taking part in a regimen of rigorous physical activity that stripped them of their body fat. They then ate only bark and roots for another three years and began drinking a poisonous tea made from the sap of the urushi tree, normally used to lacquer bowls. This caused vomiting and a rapid loss of bodily fluids, and—most importantly—it killed off any maggots that might cause the body to decay after death. Finally, a self-mummifying monk would lock himself in a stone tomb barely larger than his body, wherein he would not move from the lotus position. His only connection to the outside world was an air tube and a bell. Each day, he rang a bell to let those outside know that he was still alive. When the bell stopped ringing, the tube was removed and the tomb sealed. Not all monks who attempted self-mummification were successful. When the tombs were finally opened, some bodies were found to have rotted. These monks were resealed in their tombs. They were respected for their endurance, but they were not worshiped. Those monks who had succeeded in mummifying themselves were raised to the status of Buddha, put on display, and tended to by their followers. The Japanese government outlawed sokushinbutsu in the late 19th century, though the practice apparently continued into the 20th. #weirdhistory #weirdhistoryx #history #historyfact #historygeek #historynerd #historybuff #buddha #buddhism #mummy #mummification #sokushinbutsu #historypodcast #strangeandunusual #creepyfacts #anatomy #japanesehistory #notoriousnarratives #femalepodcasts #stuffyoushouldknow #anthropology #anthropologist #culture #archeology

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La muerte en el budismo

Esta práctica ha sido muy criticada por otras ramas del budismo, ya que el Buda histórico se alejó del ascetismo, dejando en claro que el camino a la iluminación era por medio de la meditación. Además de ser contrario a la idea de impermanencia, donde todo en el universo cambia constantemente. Sin embargo los monjes que defienden esta práctica la definen como la realización de la ruptura de la dualidad vida-muerte.

En 1877 el emperador Meiji prohibió la auto-momificación, así como el abrir las tumbas de los monjes budistas, esto con el propósito de promover el sintoísmo, nativo de Japón.

Hoy en día se cree que hay 18 momias en la isla y más allá de ser un atractivo turístico, siguen siendo objeto de veneración por algunos grupos budistas y admirados por la comunidad científica que sigue sorprendida por el nivel de conservación de las momias pese al paso de los años.

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