Terapias alternativas en las cárceles de Corea del Sur



 El gobierno y las instituciones de Corea del Sur siguen desarrollando terapias alternativas dentro y fuera de las cárceles, que permitan a los surcoreanos aliviar su estrés. Aquí te contamos todo.

 

Por Fernanda Gutiérrez

 

Hace una semanas, se desató una controversia debido a que en la prisión de Jeonju, se instaló una sala de “entretenimiento” con máquinas de karaoke y juegos para los reclusos.

Sin embargo, la opinión pública fue bastante negativa al respecto. Al grado que las autoridades de esta correccional, localizada cerca de la provincia de Jeolla del Norte, tuvieron que explicar sus motivos para emplear estas salas como terapias alternativas en las cárceles de Corea.

 

Cárceles como castigo y no como premio

 

Los encargados de este centro penitenciario aclararon que la inversión de esta sala de juegos tiene un fin terapéutico y no de entretenimiento. Esto porque se cancelaron diferentes programas y actividades religiosas que funcionan como aliciente para la rehabilitación de los reclusos y alivian en gran medida su estrés.

Para los surcoreanos, la cultura del karaoke o “noraebang” (노래방), es una de sus expresiones modernas más populares. Esta forma de diversión funciona para muchos coreanos como forma de atenuar el estrés de vivir en una sociedad tan competitiva y parecía ser una buena terapia para implementar en las cárceles.

 

 

 

Sin embargo, los ciudadanos locales han dejado en claro que sin importar las razones, no están de acuerdo con esta toma de decisión gubernamental.

De acuerdo con el portal web surcoreano The Korea Times, hace unos días se publicó una petición pública en el sitio web de La Casa Azul solicitando el cierre inmediato de estas salas de terapia. En la opinión de los locales, estas medidas son más un premio y no parte de la penitencia que deben cumplir.

“El encarcelamiento debería ser un período doloroso para que los delincuentes se arrepientan de su comportamiento. No un momento para cantar y bailar. Imagínense cómo se sentirían las víctimas y sus familias”, aclaró uno de los solicitantes, de apellido Lee, a los medios de comunicación.

 

 

Asimismo, algunos aclaran que no les parece correcto que el gobierno de Corea del Sur destine recursos públicos para ayudar así a los reclusos. Tan solo la instalación de las máquinas cuesta aproximadamente 50 millones de wones (44,000 dólares).

Ante la respuesta tan negativa por parte de los ciudadanos, las autoridades correspondientes ya están considerando cancelar esta sala de juegos. 

“Mucha gente parece haber malinterpretado nuestras intenciones con la sala de terapia. Discutiremos cerrarla con las autoridades relacionadas, teniendo en cuenta la opinión pública negativa”, comentó un funcionario de la prisión a los medios de comunicación.

 

El otro lado de la moneda

 

La pandemia por el Coronavirus ha alcanzado a todos de diferentes maneras. Sin embargo, ha acentuado el estrés de una sociedad que no para. De acuerdo a datos publicados por el Ministerio de Salud y Bienestar Social, Corea del Sur está situado en el nivel más alto de suicidios, desde el 2010. 

El tema del suicidio sigue siendo un tema tabú en el gigante asiático. No obstante, cada vez es más común que se desarrollen terapias alternativas para aminorar la ansiedad y depresión de los coreanos.

 

Kim Hong-Ji, Reuters.

 

Así como el encierro no es opcional para algunos, otros surcoreanos deciden tomar un respiro de sus responsabilidades detrás de las rejas en un simulador de cárcel.

El diario español, EL PAÍS, retrató a través de un foto reportaje la experiencia de diferentes personas que buscan un respiro de su cotidianidad. Desde el 2015, en Hongcheon, existe este programa denominado Prison Inside Me, el cual ha recibido más de 2,000 “presos” hasta el momento. 

La mayoría de las personas que solicitan quedarse en este espacio son oficinistas. El costo es de 90 dólares diarios por 24 horas de reclusión y no pueden tener comunicación con nadie en el exterior, según información de la agencia de noticias REUTERS.

 

Kim Hong-Ji, Reuters.

 

En promedio los surcoreanos trabajan más de 68 horas semanales, un promedio de 272 horas mensuales, por lo que tienen de las jornadas laborales más largas de los miembros de la OCDE, tan sólo después de México y Costa Rica.

De acuerdo a información de KBS, actualmente el gobierno surcoreano coordina El plan de acción para prevención del suicidio, el cual intenta disminuir considerablemente el porcentaje de suicidios para el 2022.

 

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El histórico escenario que vivimos por la pandemia de COVID-19 tuvo un gran impacto en la salud mental colectiva. Sin embargo, en países como Corea del Sur donde los trastornos  de ansiedad y depresión ya eran problemas de gran peso social, representa una doble crisis de salud.

Para una sociedad como la surcoreana que es eficiente y en gran medida “tienen de todo”, la salud mental sigue siendo un tema alarmante. Sin embargo, gracias a la medicina y/o terapias alternativas, aunado a un gobierno que se preocupa por todo sus ciudadanos, el panorama para Corea del Sur resulta esperanzador. 

¿Qué opinas acerca de estas inusuales terapias en las cárceles de Corea del Sur? 



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